En un movimiento inesperado y audaz, el Banco Estatal de Pakistán (State Bank of Pakistan, SBP) anunció esta semana el inicio de un programa piloto para su Moneda Digital del Banco Central (CBDC), acompañado de un nuevo proyecto de ley que regula formalmente los criptoactivos en el país.
El anuncio lo hizo el gobernador del SBP, Jameel Ahmad, durante un foro financiero en Karachi, marcando un punto de inflexión en la estrategia monetaria y tecnológica del país.
El piloto de CBDC: objetivos y alcance
El piloto de la CBDC pakistaní busca evaluar la eficiencia de los pagos digitales soberanos en un entorno controlado antes de lanzarse al público general.
Las pruebas iniciales se realizarán con bancos seleccionados, grandes comercios y entidades gubernamentales. La CBDC estará basada en una red blockchain privada desarrollada en colaboración con el Pakistan Institute of Emerging Technologies, pero interoperable con infraestructuras internacionales como SWIFT y las futuras redes transfronterizas del Banco Asiático de Desarrollo.
Los objetivos oficiales incluyen:
- Reducir la dependencia del efectivo, que sigue siendo dominante en Pakistán.
- Combatir la corrupción y aumentar la trazabilidad de fondos públicos.
- Fomentar la inclusión financiera en zonas rurales.
Ley de activos virtuales: una jugada integral
En paralelo, el gobierno presentó la Ley de Activos Virtuales y Servicios Digitales 2025, que establece un marco legal para exchanges, custodios y emisores de tokens.
Puntos clave de la ley:
- Licencias obligatorias para todos los proveedores de servicios cripto.
- Requisitos estrictos de KYC/AML y auditorías anuales.
- Posibilidad de reservar parte de las ganancias de minería o trading en una reserva estatal de BTC, inspirándose parcialmente en el modelo de El Salvador.
- Prohibición explícita de tokens anónimos o con funciones de privacidad total, como Monero y Zcash, para reducir riesgos de financiamiento ilícito.
Colaboración internacional y asesoría externa
El anuncio destaca la colaboración con consultores internacionales, incluido el Pakistan Crypto Council, donde participa como asesor honorífico Changpeng Zhao (CZ), ex CEO de Binance.
Además, se mencionó un potencial acuerdo con el gobierno de Emiratos Árabes Unidos para compartir experiencias sobre integraciones transfronterizas y sistemas de liquidación instantánea.
Reacciones internas y globales
Las asociaciones locales de tecnología y fintech, como la Pakistan Fintech Association, recibieron la noticia con optimismo, viéndola como un paso esencial para atraer inversión extranjera y formalizar un ecosistema que hasta ahora operaba en la informalidad.
Sin embargo, organizaciones de derechos civiles expresaron preocupaciones por el posible uso de la CBDC para aumentar el control gubernamental y limitar la privacidad financiera.
En el exterior, expertos en geopolítica financiera interpretan este paso como parte de la estrategia de Pakistán para reforzar su independencia monetaria y reducir dependencia del dólar estadounidense y del sistema SWIFT tradicional.
El caso de Pakistán representa una combinación única: por un lado, abraza la innovación digital con un piloto de CBDC y una ley avanzada; por otro, aplica un enfoque conservador en privacidad y control estatal.
Este modelo híbrido podría ser atractivo para economías emergentes que buscan modernizarse sin ceder soberanía ni arriesgar estabilidad macroeconómica.
Además, la participación de CZ y la inspiración en El Salvador sugieren una tendencia creciente en países del Sur Global: usar criptoactivos como herramienta de política económica y como activo de reserva estratégica.
Con este doble anuncio, Pakistán no solo redefine su política monetaria, sino que se posiciona como pionero en Asia del Sur en integrar tecnología blockchain al sistema financiero estatal.
El éxito o fracaso de su piloto de CBDC y de su nueva regulación será observado de cerca por países como India, Bangladesh y Filipinas, que también evalúan iniciativas similares.

