El Congreso de Estados Unidos retomó el debate sobre un proyecto integral de estructura de mercado para criptoactivos que busca establecer criterios definitivos de clasificación jurídica, competencias regulatorias y reglas operativas aplicables a plataformas de negociación y emisores digitales. La iniciativa pretende resolver la fragmentación normativa existente entre la Securities and Exchange Commission (SEC) y la Commodity Futures Trading Commission (CFTC), delimitando con mayor precisión qué activos digitales deben considerarse valores y cuáles mercancías.
El proyecto propone un esquema de registro federal obligatorio para plataformas que ofrezcan negociación de activos digitales al público estadounidense, incluyendo requisitos de capital, segregación de fondos de clientes, transparencia en formación de precios y obligaciones periódicas de reporte. Asimismo, contempla estándares específicos para custodia institucional y liquidación, alineando exigencias con infraestructuras tradicionales de mercado.
Uno de los elementos centrales de la propuesta es la creación de una categoría regulatoria diferenciada para “activos digitales descentralizados”, que serían supervisados principalmente bajo criterios de mercado de commodities cuando no exista un emisor identificable o control centralizado. Esta definición busca otorgar certidumbre jurídica a proyectos blockchain que operan mediante protocolos abiertos.
La iniciativa también incorpora disposiciones sobre stablecoins, estableciendo que emisores respaldados por reservas en moneda fiduciaria deberán cumplir reglas equivalentes a las de instituciones financieras no bancarias, incluyendo auditorías independientes y divulgación periódica de activos subyacentes.
El debate legislativo ocurre en un contexto de creciente participación institucional en el mercado estadounidense de activos digitales y tras años de litigios regulatorios que han generado incertidumbre para empresas tecnológicas y emisores de tokens. Analistas del sector financiero consideran que la aprobación de un marco estructural podría facilitar la integración de plataformas cripto dentro del sistema financiero formal, reduciendo conflictos de competencia entre agencias federales.
La discusión continuará en comités especializados durante el primer semestre de 2026. De ser aprobado, el proyecto representaría la reforma más amplia del mercado de activos digitales en Estados Unidos desde la incorporación inicial de lineamientos interpretativos emitidos por agencias federales en la década anterior.

