
Fran Staling Diaz
Master en Administración de negocios, Gerente de Cumplimiento Grupo Financiero Davivienda El Salvador
Uso de AV migró de especulativo a funcional, Tokenización como fondeo alternativo, liderada por sector inmobiliario, Finanzas tradicionales y cripto aún no convergen falta confianza sistémica, Regulación salvadoreña avanza con seriedad técnica en supervisión ALD/CFT, Ley GENIUS (EE. UU.) valida stablecoins globalmente oportunidad regional para El Salvador.
El Salvador continúa firmemente su camino de consolidación en el mundo de los activos virtuales, sin embargo, vemos que el resto del mundo también está avanzando en este camino, hemos comenzado a observar como entidades financieras internacionales están experimentando con monedas estables y fuentes alternativas de financiamiento como la tokenización, cada vez más se observan casos de uso relacionados con monedas estables, por ejemplo, en el ámbitos de envío de dinero transfronterizo, tales como remesas familiares y transferencias internacionales de dinero, unos, utilizando monedas estables para proteger los impactos de las fluctuaciones de precio de la moneda fiat y otros utilizando la tecnología blockchain para agilizar los procesos de entrega de los flujos de dinero y abaratar los costos asociados a dichas operaciones, y al menos en la región y muy especialmente en nuestro país no se observa un crecimiento de activos virtuales mas relacionado a procesos especulativos como lo fue en sus inicios en El Salvador.
En El Salvador, el desarrollo que hemos observado de los procesos asociados a las fuentes de fondeo alternativo que brinda la tokenización me parece que será la evolución que los activos digitales continuarán teniendo, aun muy apalancado con el desarrollo inmobiliario que también estamos observando, es decir, principalmente al financiamiento de proyectos de desarrollo inmobiliario para construcción de vivienda de uso familiar o recreativo, aunque el uso de estas figura en el corto y mediano plazo quede limitado al desarrollo inmobiliario y no a la adquisición de los inmuebles al beneficiario final, esto dado que aun hay una desconexión entre los registros de propiedad tradicionales y las custodias de tokens, lo cual se vuelve complejo de entender y manejar de cara a un usuario final; pero también estaremos observando dicha fuente de fondeo alternativo al apalancamiento de otros proyectos de inversión no necesariamente de desarrollo inmobiliario; en cuanto a monedas estables, posiblemente veremos casos de uso más relacionados a ofertas de productos y servicios en el exterior dado que nuestra jurisdicción es una economía dolarizada, y en menor medida, algunos experimentos basados en tecnología blockchain que las organizaciones desarrollen en sus propios procesos.
Por supuesto que lo anterior, paralelo a cambios tecnológicos que puedan influenciar en el país derivado de grandes plataformas de pago y movimientos de flujo transfronterizo que bajo tecnologías blockchain cambien las formas actuales de operar que impacten los procesos tradicionales de los actores locales de dichos procesos.
A la fecha, el mundo de los activos digitales y las finanzas tradicionales son dos aspectos que aún no se interceptan formalmente, el reto sigue siendo en mi opinion de confianza sistémica en lo digital y de introducción de los actores tradicionales en lo digital, aunque eventualmente es algo que veremos en el mediano plazo, cada vez más veremos actores de ambas partes integrándose o incorporándose en sus rangos de acción. Con seguridad más actores tradicionales del sistema financiero incursionarán en el mundo de los activos digitales con todo el apalancamiento que sus grupos financieros, de control y expertis les permite, lo cual es muy positivo porque no solo genera una sana competencia en el sector sino que también profesionaliza aun mas el mundo de los proveedores de servicios de activos virtuales y por otra parte, obliga a los PSAV existentes a profesionalizarse cada vez más, generando en resumen la confianza sistémica que necesita el desarrollo del negocio digital.
Por supuesto que supervisores y reguladores forman parte fundamental del ecosistema, en el caso de nuestro país me parece que se viene haciendo un trabajo muy serio en este sentido, lo cual se evidencia desde la designación de los titulares del ramo que claramente poseen las credenciales en la materia, la especialización constante de los funcionarios sobre quienes recaen estas funciones de supervisión y regulación a través de formaciones de talla internacional, por lo tanto, resta mantener la supervisión y evidenciar el cumplimiento técnico normativo y de prevención de lavado de activos, la efectividad de los programas de cumplimiento, asi como la mejora continua en el marco regulatorio y seguir posicionando al país en la materia, no solo con eventos locales oficiales en torno a los activos virtuales sino también con todos los ajustes que los procesos gubernamentales requieran para operar en el país.
A mediados del año recién pasado nuestro vecino del norte que había jugado un papel de gigante dormido en este tema, reaccionó con la Ley Genius para regular integralmente con este marco legal el ecosistema de las monedas estables, dándole de esta manera un espaldarazo al ecosistema con una validación internacional y credibilidad, generando una nueva taxonomía de los tokens, centrándose en monedas estables, aunque claramente con un enfoque impositivo que pretende mejorar la recaudación fiscal de los emisores y dándole mucha certeza al instrumento, definiendo claramente emisores, custodios y garantías de dichas monedas.
En cuanto a nuestros vecinos más cercanos, aun no se observa un desarrollo estructurado en la materia, por lo que es importante que como país continuemos aprovechando esta ventaja, utilizándolo para nuestro propio desarrollo como hub de innovación en la materia, mejorando el marco normativo, la supervisión y cuidando el ecosistema de malos actores que puedan perjudicar la credibilidad del ecosistema.

